
Los suelos de Alión son suelos formados con materiales aportados por el rio Duero a lo largo de miles de años, formando terrazas medias y bajas.
Son suelos con buen drenaje, profundos, con alternacia de materiales gruesos y finos junto a gravas cuarcíticas que arrastró el Duero.
La textura franca y fraco-arenosa permite una buena retención de agua que facilita la nutrición de la planta y los carbonatos en profundidad confieren a la uva un fino y maduro tanino que ayudan a conferir la personalidad de Alión.














